El recorrido hacia Guatín, situado a una altitud media de 3215 msnm, brinda vistas impresionantes. El terreno se despliega entre dos cauces, el río Purifica de aguas gélidas y el río Puritama de aguas termales. Su confluencia origina el río Vilama y rodea el Valle de los Cactus, conocido localmente como la Quebrada de Cardones. Esta área destaca por la presencia de cactus centenarios, algunos con más de 6 metros de altura y espinas de hasta 30 centímetros, muchos de los cuales ostentan una antigüedad centenaria.
A lo largo de la historia, este territorio ha servido como corredor de tránsito para pastores y sus llamas, dejando rastros arqueológicos en forma de herramientas líticas y cerámicas. La quebrada también alberga vestigios de antiguas culturas originarias, evidenciados por terrazas de cultivo, refugios y corrales en las montañas, que testimonian su pasado como centro de caza y domesticación de camélidos andinos.
Los habitantes locales atribuyen propiedades curativas a las aguas que nacen al pie del cerro Jorquencal y recorren 16 kilómetros hasta Guatin. En esta ruta, se puede observar una diversidad de flora nativa y plantas medicinales, que juegan un papel crucial en la cultura regional, como la rica-rica, pingo-pingo y el cardón, utilizado en construcción y artesanía.
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